El caso clínico

Educación Médica
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Gustavo Hernandez

Gustavo Hernández

Es director general del Instituto Médico de Capacitación. Es médico internista por la Universidad Lasalle y ha ocupado diversos cargos en asociaciones y empresas de la IF en México.

@ghernandezv

Hoy, gracias a la tecnología existen novedosas formas de aprendizaje a distancia, asincrónicas, multimedia, de realidad aumentada y un sinnúmero más que no es menester revisar, baste decir que hoy tenemos muchas más opciones de las que nuestros abuelos tuvieron

Desde tiempos inmemoriales ha prevalecido una forma para transmitir los conocimientos a quienes desean tenerlos, sobre todo en el área de la salud: el método del caso. Si bien otras disciplinas lo han aprovechado, e incluso, escuelas de fama mundial lo han presentado casi como un invento propio, la verdad es que el método del caso lo hemos usado los profesionales de la salud mucho antes que cualquier otra disciplina y, desde esos tiempos históricos, no lo hemos abandonado, todos los médicos, aprendimos esta mezcla de ciencia y arte a través del método del caso, para nosotros el caso clínico.

Sin embargo, no todos quienes lo utilizan dominan esta metodología, pues encierra sus secretos, procesos y reglas. Sin conocerlas podemos, en el mejor de los casos, desaprovecharla, y en el peor, sólo confundir a quienes pretendemos enseñar.

Antes de abordar las características, los objetivos y tipos de casos clínicos debemos reflexionar en el uso que le daremos a dicho caso, la mayoría de las veces el objetivo es académico, pero puede incluso tener usos judiciales, administrativos y otros que requerimos en este momento.

Del uso que se le quiera dar se decantará el objetivo, de éste su metodología y de ella las estrategias que utilice quien coordine su presentación. De lo anterior se desprende que el método del caso tiene al menos tres componentes principales: un coordinador, un caso y una audiencia. Cada uno tiene una función específica que cumplir y de su adecuada preparación, conocimiento y experiencia dependerá el resultado que se tenga.

Hoy en día, en un mundo globalizado, es cada vez más frecuente presentar casos clínicos no sólo para los colegas de la misma institución donde uno trabaja, sino que es frecuente hacerlo a escala nacional e internacional. Quizá Platón (427-347 AC) tenía razón al decir “Un hombre no puede practicar muchas artes con éxito”, pues el médico clínico, especialista reconocido en alguna especialidad médica, no necesariamente conoce técnicas pedagógicas, tiene el don de la narrativa, ya sea oral o escrita, conoce las técnicas de moderación de grupos de creación de consensos, de alentar a quien no participa y moderar a quien pretende tener un rol protagónico.

Tampoco aquellos que dominan estas artes pueden ser expertos clínicos de todas las áreas ¿La solución? Acercarse a los expertos y aprender de ellos, estudiar la metodología, practicarla y practicarla. También, junto con estos expertos, formar equipos multidisciplinarios y juntos multiplicar las probabilidades de éxito.

Por fortuna, hoy existen profesionales asesores para ambas estrategias, educar en la metodología del caso a quienes quieran aprenderla o bien, asesorar al clínico que debe presentar un caso clínico de forma profesional.